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Desde Alemania ven a la infraestructura como un gran déficit del agro argentino: “Casi no ves trenes”

Fuente: Infocampo 05/04/2026 07:58:36 hs

Alemania volvió a tener un pabellón en Expoagro y allí su embajador en Argentina analizó las fortalezas y debilidades del agro y la economía argentinos. Hizo foco en la falta de trenes como un aspecto fundamental y destacó que su país siempre apoyó el acuerdo Mercosur-UE.

Alemania nunca estuvo en contra”, remarcó el embajador alemán en una charla con Infocampo. Se refería a la posición del Estado teutón, y según explica buena parte de los agricultores locales, al Acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur.

Por estos días, desde los gobiernos sudamericanos y la Comisión Europea los preparativos van de la mano con la implementación local del articulado y la validación de un pacto que fue muy extenso en las negociaciones, pero promete generar un ámbito de negocios que se lleva todos los carteles: se generaría la zona comercial más grande del mundo.

Recientemente, incluso, el Gobierno argentino volvió a postular el avance en el pacto con el viejo continente. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, expresó: “Celebramos que la Comisión Europea anunció la aplicación provisional del Acuerdo a partir del primero de mayo”.

Asimismo, sostuvo que la firma del acuerdo le deparará un “incalculable crecimiento económico a nuestra Nación”.

“Con este acuerdo estamos entablando una sociedad comercial con uno de los mercados más importantes del mundo, pudiendo complementarnos mutuamente para potenciar nuestro crecimiento. Para los argentinos este acuerdo significa vender sus productos en un mercado 10 veces más grandes, sean productos agropecuarios como carnes, granos o sus derivados industriales, productos vitivinícolas o productos de nuestro mar”, apuntó.

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LA MIRADA DE ALEMANIA SOBRE EL ACUERDO MERCOSUR-UE

Justamente acerca de esa complementariedad este medio buscó la palabra del embajador de Alemania en nuestro país, Dieter Lamlé. Asumió su cargo a mediados de 2023, y si bien nació en Pretoria, Sudáfrica, cuenta con una larga trayectoria en representación de la diplomacia alemana por el mundo.

A la par, también sumó sus puntos de vista al respecto la gerente de comercio exterior y directora de negocios y consultoría en la Cámara de Industria y Comercio Argentino Alemana (AHK Argentina), Julieta Barra.

Todo esto ocurrió en el marco de la última Expoagro, donde Alemania contó con una delegación para fortalecer negocios en la maquinaria agrícola. Como dato relevante, vale recordar que, cada dos años, en ese país se lleva a cabo Agritechnica, la feria de tecnología para el agro más grande del mundo.

-¿Cuál es la reflexión que le dejó la pasada edición de Expoagro en San Nicolás?
-Alemania es el único país que tuvo un pabellón y fue el quinto año consecutivo, así que eso ya demuestra el interés de Alemania para cooperar junto a todas las empresas que trabajan en el sector agropecuario argentino, porque nosotros tenemos tecnología, y ustedes tienen la materia prima, el capital humano y muy buena tecnología que traen de Alemania y eso significa que ambos lados aprenden el uno del otro, y eso es perfecto.

-¿Hubo algo que lo haya sorprendido genuinamente?
-Se siente el sentimiento de estar en un sector de potencia de Argentina, se sintió eso. Hubo algo de “nosotros somos grandes, nosotros queremos salir de la situación y queremos mejorar y ser fuertes”, y de eso te das cuenta cuando vas a Expoagro porque esto estuvo prácticamente todos los rincones. Me gustó mucho eso.

-¿A qué se refiere con eso de ‘salir de la situación’? ¿Qué observa el Estado alemán al respecto?
-Bueno, depende en qué sector, hay que diferenciar. Lo vemos muy bien en el sector minería, en materia primas como tierras raras, litio, cobre por ejemplo, y también la agricultura. Ahí lo vemos muy bien. Hay otros sectores donde no lo vemos tan bien, donde ustedes todavía no están en las cifras donde deberían estar.

-¿Cuáles?
-Hablo de producción, hablo de infraestructura y todo eso. De industria. Pero bueno, nosotros nos estamos concentrando en este momento en los sectores que nos interesan.

-Alemania es sinónimo de industria y tecnología, apuntaladas por una gran infraestructura. Aquí es un reclamo persistente y cada vez más agudo. ¿Cuál es la receta alemana para prosperar en infraestructura? Por ejemplo, resulta sorprendente ver un tren de cargas a la velocidad que circula en Alemania…
-(Interrumpe) Y… aquí casi que no ves trenes.

-Bueno, sí se ven, pero ni siquiera un tren de pasajeros circula a la velocidad que uno de carga en Alemania. ¿Por dónde hay que empezar? ¿Hay una receta?
-No hay una receta, hay varias recetas. Bueno, y en el sector de trenes ustedes eran grandes, todo funcionaba, pero después lo apagaron prácticamente y ahora ven las consecuencias esas y ahora recomenzar todo eso va a estar difícil, pero quizás se pueda hacer con una concentración, con algunos trayectos, los más importantes, no todos. En Alemania estamos cubriendo todo el territorio, pero quizás aquí ustedes pueden empezar con cinco u ocho ejes principales, que estén bien y que funcionen. Hacerlo lo más eficiente posible siguiendo las necesidades y las demandas.

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-Pasemos al acuerdo comercial que firmó el Mercosur con la Unión Europea. Muchos productores agrícolas europeos se manifestaron en contra.
Algunos, no todos. Alemania nunca estuvo en contra. Nosotros desde el primer minuto empujamos con otros países, no todos, es cierto, y necesitamos 25 años para lograrlo y hoy tenemos un acuerdo histórico que va a construir la zona de libre comercio más grande del mundo. Estamos bajando los aranceles en un 90% de todos los productos a cero, no gradualmente. Va a ser la zona comercial de comercio libre más grande del mundo con 750 millones de consumidores y el potencial, porque no es solamente de una cosa de aranceles, hace que se esté creando una nueva dinámica, una nueva forma de cooperación y también va a estar generando una plataforma para inversiones.

-¿Pero el productor de agrícola alemán se sintió más cercano al industrial alemán o al Estado alemán que a los más radicalizados, como por ejemplo los agrícolas franceses o españoles?
-No se puede decir eso con exactitud. Hubo de las dos categorías. Hubo gente que le gustó y hubo gente que le gustó menos, pero obvio en Alemania había menos, mucho menos resistencia que en Francia.

Agritechnica, la feria que germinó hace más de un siglo y supo leer al agro tras la caída del Muro de Berlín

-Por otro lado, este medio participó de la última edición de Agritechnica, en Hannover. Allí la Sociedad Agrícola Alemana (DLG por sus siglas en alemán) explicó cómo se dio la integración agropecuaria de Alemania tras la caída del Muro de Berlín. ¿Qué recuerda usted al respecto?
-Hay que decir que en la RDA, la República Democrática Alemana, se apostaba mucho más en la industria y menos a la agricultura, y tras caer el Muro nuestra agricultura se metió más en la agricultura allá, con muy buenos resultados. Déjame contarte un poco también la historia alemana aquí en Argentina: son 200 años de amistad que tenemos entre ambos países. Y los primeros colones alemanes que llegaron lo hicieron a Santa Fe, a Esperanza, y ahí en el año 1836 fue no inventado, pero traído a la Argentina el molino de agua, que fue marcó una revolución en la agricultura argentina y con eso arrancó todo la amistad y la cooperación y la buena cooperación que estamos teniendo.

-¿Y cómo ve a la figura de Javier Milei y a su gobierno, a la distancia?
-Sin comentarios.

EMPRESAS ALEMANAS, POR LA “INTEGRACIÓN” EN ARGENTINA

En tanto, Julieta Barra, gerente de comercio exterior y directora de negocios en la Cámara de Industria y Comercio Argentino Alemana, también brindó su mirada al respecto. Destacó el vínculo de las empresas alemanas con el público joven durante la última edición de Expoagro y el interés por las tecnologías alemanas. En total, arribaron unas 15 empresas.

Alemania tiene tecnologías que son complementarias con las que las que ya se encuentran en Argentina y creo que hay que explorar esas oportunidades”, calificó.

“Facilitamos la entrada de nuevas empresas alemanas que todavía no conocen el mercado argentino, y para ese tipo de vinculación existen los pabellones alemanes en ferias que son estratégicas para la economía alemana, con un apoyo del gobierno alemán”, destacó.

Actualmente, el Ministerio de Economía de Alemania tiene su programa de exportación de pymes alemanas, pero también el Ministerio de Agricultura tiene un desarrollo similar.

En Brasil, hace un año y medio, se anunció la “primera planta industrial dedicada a la producción de combustible de aviación sostenible” de ese país.

Uno de los objetivos de la GIZ, la Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeitt (Compañía Internacional de Cooperación) es el de articular proyectos productivos en otras regiones del mundo, fuera incluso del bloque de países europeos.

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Por ahora, la Argentina no aparece en el radar de este tipo de inversiones pero desde la Cámara destacaron la integración que ya existe, de empresas alemanas con una historia centenaria en el país, nada menos.

“Por lo general hacen delegaciones, estudios de mercado que facilitan que las empresas alemanas se muevan en el mundo, conozcan nuevos mercados y se animen a hacer inversiones o buscar clientes en otros lugares”, explicó Barra.

-¿La industria alemana es una de las más complementarias con el tipo de economía que hoy tiene la Argentina?
-Puede ser. Como dijo el embajador, somos el único país europeo que tuvo un pabellón en Expoagro, y eso es una señal. También los argentinos tenemos un vínculo cultural muy fuerte con Alemania, como también con otros países europeos, pero las empresas alemanas que están en Argentina y conforman la cámara están hace más de 100 años. AHK cumple 110 años este año en Argentina. Creo que hay un tipo de vinculación en el hecho de cómo es percibida la tecnología alemana, el ‘Made in Germany’ en el argentino. Yo creo que hay mucha fidelidad hacia eso. Hay marcas que están hace muchísimo tiempo. En maquinaria agrícola podemos hablar de Claas, pero también de historias como las de Volkswagen, Bosch, que tienen producción en Argentina y no es solo que son importadores, sino que producen en Argentina según las necesidades del mercado. Y eso no sé si todos los países europeos lo tienen.

-Desde DLG, en la última edición de Agritechnica, destacaban en espíritu colaborativo de muchos de los avances tecnológicos y científicos, con alcance en lo agropecuario. ¿Coinciden?
-Yo creo que en el tema de hacer comunidad las asociaciones sectoriales son muy fuertes en Alemania. No solo pasa en el agro, sino en muchos rubros donde todo sucede gracias a esas uniones de productores, de industriales, porque también reuniendo al sector privado tienen mucha vinculación con el sector académico o científico. En Alemania lo destacable es que toda la innovación surge porque sucede esa alianza entre empresas, academia y gobierno.

-¿Y cómo está la Argentina en ese sentido?
-Yo creo que el agro argentino tiene un desarrollo que no lo tienen muchos países en el mundo. Es un sector que sigue empujando para adelante, no importa la crisis que tenga o el obstáculo o el desafío que encuentre. Y tiene un sistema productivo con productores muy fuertes. Hay entidades relevantes como CREA, como Aapresid o la Sociedad Rural Argentina que yo creo que han hecho un trabajo también de federalización, porque Argentina es un país grandísimo y el agro sucede en muchísimas regiones, no solo en el centro de Argentina.

-¿Qué es lo que falta?
-Tal vez en universidades se pueda mirar un poco el modelo alemán, porque el desafío actual en todo el mundo es el tema de la mano de obra calificada. Y hablando con algunos productores, algunos socios de la cámara, este tema de que cada vez es más difícil encontrar jóvenes formados o que tengan ganas de seguir con el negocio familiar, el campo familiar, es un fenómeno que está pasando en todos lados, no solo en Argentina. Entonces, alianzas con el sistema educativo, con el sistema universitario, con los terciarios, los centros de formación de operarios, eso creo que es muy relevante y por ahí se puede tomar un como modelo el alemán.

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