La ganadería sufre un ‘efecto tenaza’ y ya anticipan que en 2023 “no se repetirá la faena de este año”
Según el Rosgan, la sequía en la cría y la invernada, y el bajo nivel adquisitivo de la población, afectan al negocio ganadero desde las dos puntas. CREA realizó su último "Outlook Ganadero" y trazó sus proyecciones para el próximo año.
El mercado ganadero de Rosario (Rosgan), en tanto, realizó un balance final de 2022, un año que comenzó con expectativas positivas que “se fueron diluyendo con el paso de los meses”.
“El rigor de la seca causada por el Efecto Niña durante casi tres años encuentra exhaustos a los campos, a la espera de lluvias salvadores que permitan reencauzar el suelo. Los chaparrones aislados solo muestran islas de bienestar, pero el conjunto del país sobrevive con serios problemas en todas sus producciones”, señalaron desde la institución rosarina.
En este marco, “la ganadería se mueve dentro de un corsé que le impone la seca en la invernada y cría y los ingresos de los Argentinos en el gordo, en un ‘efecto tenaza’; mientras los costos suben los campos están cada vez peor y conlleva la salida anticipada de animales, los ingresos de los Argentinos solamente pueden darle un respiro a la demanda durante las fiestas de fin de año pero no garantizan recuperar las pérdidas en términos reales de más del 30 % del valor de sus animales”, añadieron.
“Para entender el ánimo del momento, basta con saber que en pocos meses los ingresos bajaron un tercio y los números en la producción no cierran“, subraya el análisis del Rosgan.
Y completan que la alta oferta presente en el mercado no encuentra compradores suficientes y muchos lotes quedan sin vender, ya que el productor resiste a liquidar sus animales por debajo de determinados valores y los retira de la venta.
“No obstante ello, podemos decir que la invernada ya encontró su piso y muy lentamente comienza a recuperar algunos precios, todavía muy tenue y que solamente consolida esta tendencia cuando las lluvias importantes lleguen definitivamente”.
OUTLOOK GANADERO
Esta semana, en tanto, se realizó el último “Outlook Ganadero” de 2022, pensando en el año que viene, organizado por el Movimiento CREA, en el cual se analizó el contexto presente y esperado para la ganadería 2023.
José Lizzi, líder del área de Ganadería de CREA, anfitrión y analista durante el encuentro, fue contundente: “Para que al sector ganadero le vaya bien es necesario que le vaya bien a la Argentina”. Ese fue su correlato y punto de partida para el análisis.
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Al respecto, Lizzi presentó datos en los cuales se observa una elevada correlación entre el nivel de facturación del sector ganadero con el producto bruto interno argentino (que vendría a ser la “facturación” del país), así como también indicó que los ingresos de las empresas ganaderas está atado al poder adquisitivo de las familias argentinas.
Ajuste la facturación ganadera y el producto bruto interno, superior al 90%.
El 2023
Según el líder de ganadería, para el año que viene, tanto de máxima como de mínima, se observa que no existe posibilidad de replicar el nivel de faena registrado en 2022.
“No se puede repetir la elevada faena de este año porque eso implicaría resentir el stock y la oferta futura de carne”, explicó Lizzi.
“Con la expectativa de un maíz caro para el primer semestre del año que viene, muchos planteos ganaderos van hacia diseños más defensivos con un mayor componente de base pastoril”, apuntó.
Adicionalmente, se prevé que continúe el proceso de retención de vientres que, si bien en el mediano plazo contribuye a aumentar la oferta de carne, puede generar lo contrario en el corto plazo.
La media de datos del registro histórico reciente muestra que, en períodos previos a ciclos electorales, el valor del novillo tiende a experimentar un ajuste entre diciembre y marzo del año siguiente para luego permanecer sin mayores cambios hasta el período posterior a la elección, donde suele haber una suba significativa.
Faena proyectada para este año y también para el 2023.
La cuestión es que tanto el valor del novillo como el de la carne vacuna registran desde comienzos del presente año un retraso importante respecto de la inflación, es decir, del valor promedio del resto de los bienes y servicios básicos.
MERCADO GLOBAL
“En términos globales, se prevé que en 2023 la demanda mundial de carne siga creciendo por encima de la oferta exportable y que uno de los mayores exportadores, EE.UU., experimente una caída importante de la producción debido a una severa sequía que afecta buena parte de su territorio”, apuntó Lizzi.
“El 2023 será muy probablemente un año de cambio de tendencias y el 2024 podría haber nuevas oportunidades, para lo cual es indispensable que las empresas ganaderas permanezcan lo más sólidas posible”, concluyó el líder de ganadería.












