Fruticultura: Río Negro destina $ 39.000 millones para ampliar la cobertura con mallas antigranizo
El Gobierno provincial anunció un esquema de financiamiento que combina créditos del CFI, un banco privado y un programa que gestiona ante el BID. El objetivo es aumentar la superficie protegida y reducir el impacto económico de las tormentas.
En Río Negro, el Gobierno puso en marcha un esquema de financiamiento por $39.000 millones destinado a ampliar la superficie frutícola protegida con malla antigranizo, una herramienta que busca reducir el impacto de los eventos climáticos y aportar mayor previsibilidad a la actividad.
La iniciativa combina $14.000 millones provenientes del Consejo Federal de Inversiones (CFI), $15.000 millones canalizados junto al Banco Patagonia y otros $10.000 millones que la Provincia gestiona ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
En este último caso, los recursos serían exclusivos para la instalación de malla antigranizo y serían administrados a través de Río Negro Fiduciaria.
RÍO NEGRO SE PROTEGE ANTE EL CAMBIO CLIMÁTICO
El gobernador Alberto Weretilneck remarcó la importancia de este esquema para sostener la producción frente a los crecientes riesgos climáticos.
“Cuando un productor pierde una cosecha no solo pierde fruta, también pierde el capital y el esfuerzo de todo un año de trabajo. Por eso es tan importante que podamos acercar herramientas que ayuden a reducir ese riesgo y a sostener la producción”, afirmó el mandatario provincial.
Además, agregó: “Nuestro desafío es que este financiamiento llegue a la mayor cantidad posible de productores. Queremos que cada vez más chacras puedan incorporar malla antigranizo y contar con una herramienta que les permita producir con mayor previsibilidad“.
Desde el Gobierno provincial destacaron que la malla antigranizo no solo protege frente a las tormentas, sino que también disminuye los daños provocados por el sol y el viento, mejora la calidad comercial de la fruta y contribuye a elevar la productividad por hectárea.
El ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, sostuvo que “cada hectárea que incorporamos con malla antigranizo es una inversión que fortalece la competitividad de nuestra fruticultura”.
“No solo reduce las pérdidas provocadas por el granizo, sino que mejora la calidad de la fruta, aporta mayor estabilidad a toda la cadena productiva y genera mejores condiciones para seguir produciendo”, aseguró el ministro.
La necesidad de ampliar la cobertura quedó reflejada durante la campaña 2025/26. Entre noviembre de 2025 y marzo de 2026 se registraron cuatro tormentas de granizo que afectaron 7.107 hectáreas y 640 establecimientos productivos, una superficie equivalente al 25% del área cultivada de la provincia.
Se trató del segundo mayor nivel de afectación de los últimos nueve ciclos productivos, solo por detrás de la temporada 2022/23.
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Además de reducir el volumen cosechado, los daños ocasionaron que el 20% de la fruta no pudiera exportarse, afectando los ingresos de los productores y limitando la disponibilidad de recursos para afrontar las labores del siguiente ciclo.
PREVENCIÓN Y ASISTENCIA PARA EL RIESGO CLIMÁTICO
El plan provincial no se limita a la incorporación de infraestructura preventiva. También contempla mecanismos de asistencia para quienes sufren pérdidas por fenómenos climáticos.
En ese sentido, el Gobierno confirmó el inicio del pago de $2.947 millones correspondientes al Fondo Compensador de Daños por Granizo. Los desembolsos se realizarán en tres cuotas, con pagos previstos para el 27 de julio, 28 de agosto y 28 de septiembre.
Este fondo se financia con aportes equivalentes de los productores adheridos y del Estado provincial, con el objetivo de brindar capital de trabajo que permita finalizar la cosecha y sostener la actividad tras los daños.
A ello se suman los $6.100 millones que Río Negro destinó este año a créditos para cosecha y tareas culturales, además de la prórroga por un año de los vencimientos de esos préstamos y de los destinados al mantenimiento sanitario para los productores alcanzados por la emergencia agropecuaria.
De esta manera, la Provincia busca abordar de manera integral el riesgo climático, combinando financiamiento para infraestructura, asistencia económica y mecanismos de compensación para fortalecer la continuidad de la producción frutícola.
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