“Chips” de mozzarella: una innovación que abre una nueva oportunidad para la industria láctea
Concentran el valor nutricional de un vaso de leche en un snack liviano, sin frío y de larga duración. El desarrollo apunta a mejorar la alimentación escolar y suma valor agregado con fuerte potencial productivo para el sector lácteo.
La innovación vuelve a surgir desde el sistema científico argentino y esta vez con impacto directo en la nutrición y en la industria.
Investigadores del INTA desarrollaron chips de mozzarella de alto valor nutricional que concentran los beneficios de la leche en un formato práctico, duradero y sin necesidad de refrigeración, una combinación que abre un nuevo horizonte para el agregado de valor en la cadena láctea.
El proyecto fue llevado adelante por el Instituto de Alimentos (ITA) del INTA Castelar y demandó tres años de trabajo.
El objetivo fue claro desde el inicio: diseñar un alimento saludable, fácil de transportar y almacenar, que mantenga intacto el aporte nutricional de la leche y pueda ser utilizado especialmente en programas de alimentación escolar, incluso en zonas donde la cadena de frío resulta una limitante.
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TECNOLOGÍA APLICADA A LA NUTRICIÓN
El proceso productivo parte de un queso mozzarella de alta calidad que se corta en fetas y se somete a un sistema de liofilización, una técnica de deshidratación a bajas temperaturas que permite conservar sabor, textura y nutrientes.
El resultado son chips de puro queso, crujientes, sin conservantes ni aditivos, ricos en proteínas, vitaminas y minerales esenciales.
Según detallaron los investigadores, unos 20 gramos del snack, equivalente a cerca de 12 chips, aportan el valor nutricional de un vaso de leche. Esto convierte al producto en una herramienta estratégica para reforzar la alimentación infantil con un formato listo para consumir.
El desarrollo se inscribe en una tendencia creciente dentro de la industria alimentaria: la búsqueda de snacks saludables, prácticos y con respaldo nutricional. Pero el alcance del proyecto va más allá del consumo masivo. Su estabilidad, liviandad y facilidad de distribución lo vuelven especialmente atractivo para políticas públicas vinculadas a la seguridad alimentaria.
Además, se trata de un alimento libre de gluten y almidones, lo que amplía su público objetivo y lo hace apto para personas con requerimientos dietarios específicos.
VALOR AGREGADO Y TRANSFERENCIA TECNOLÓGICA
Actualmente, los chips de mozzarella se encuentran en etapa precomercial y listos para su transferencia tecnológica.
Desde el INTA señalaron que ya existe una empresa interesada en avanzar con su desarrollo industrial, aunque el proyecto permanece abierto a nuevas alianzas estratégicas.
Uno de los puntos destacados es que el proceso no requiere inversiones extraordinarias ni equipamiento importado: los equipos necesarios se fabrican en el país, lo que facilita su adopción por parte de pymes y cooperativas lácteas.
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De esta manera, la innovación no solo suma una solución concreta para mejorar la nutrición infantil, sino que también genera una oportunidad clara para la industria láctea nacional, con un producto de alto valor agregado, potencial de escalado y fuerte impacto territorial.
Con este desarrollo, el INTA vuelve a mostrar cómo la ciencia aplicada puede transformar una materia prima emblemática como la leche en una herramienta nutricional, social y productiva, capaz de fortalecer tanto la alimentación como el entramado industrial del interior del país.
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