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El debate por el precio de la carne: es el alimento básico en el que más inciden los impuestos

Fuente: Infocampo 21/04/2026 12:37:26 hs

Según un informe de FADA, 28% del precio de un kilo de carne corresponde a impuestos, mientras que, en el pan y la leche, la tasa es similar, pero menor. La Guerra en Medio Oriente también impacta en los valores.

La Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) dio a conocer una nueva edición de su tradicional informe en el que analiza cómo se componen los precios de tres alimentos básicos de la canasta básica: la carne, la leche y el pan.

Y la conclusión es similar a la de la mayoría de los reportes anteriores: en medio del permanente debate por los valores de los bienes en un país inflacionario, el Estado tiene mucho para aportar, porque los impuestos siguen representando un gran porcentaje del monto que figura en la góndola.

Según FADA, en promedio uno de cada cuatro pesos que se destinan a alimentos van a parar a las arcas nacionales, provinciales y municipales.

EL CASO DE LA CARNE

En las últimas semanas, uno de los temas más debatidos en la opinión pública fue el precio de la carne vacuna, tras los fuertes aumentos ocurridos durante el final de 2025 y comienzo de 2026.

Y el informe de FADA arroja un dato esclarecedor: los impuestos se llevan el 28% del valor final, y solo el criador tiene mayor incidencia en el precio (35%), mientras que el feedlot representa 16%, el frigorífico, 1%; y la carnicería, el 20%.

En este marco, FADA hizo foco también en que los altos precios de la carne vacuna definitivamente han forzado a cambiar la dieta a los argentinos: cada uno está comiendo cinco kilos menos de cortes bovinos con relación al año pasado (44,5 de promedio per cápita anual contra 49 kilos de 2025), pero está ingiriendo un kilo y medio más de cerdo (se superaron los 19 kilos).

“La suba de los precios cambia los hábitos de consumo: en el último año se registró una inflación del 33%. La carne de vaca aumentó 64% y la de cerdo 25%. Esta diferencia, entro otros motivos, causó que muchas familias opten por el cerdo como una alternativa más amigable con sus bolsillos”, explicó Antonella Semadeni, de economista FADA.

Por su parte, Fiorella Savarino, otra de las investigadoras de la Fundación, hizo foco en que generalmente solo se analiza el precio final, cuando la formación del mismo comienza mucho antes de la góndola: más de dos años desde que se gesta el ternero, hasta que nace, se engorda y se faena.

“Para llegar a los bifes que compramos es necesario un proceso que lleva años, con costos importantes como la tierra donde se crían los animales, la sanidad, la alimentación, el transporte, el personal”, repasó.

Como dato final, FADA indicó que en la carne el 51% son los costos, 28% los impuestos y 21% la ganancia.

EL PAN Y LA LECHE

Pero esto que sucede con la carne es común a todas las producciones de alimentos: desde el campo hasta la mesa, cada etapa incorpora costos de producir, tiene ganancias y paga impuestos que se van acumulando a lo largo del proceso y dan como resultado el precio que se paga en la góndola, y que no es algo azaroso o arbitrario.

“En cualquiera de los 3 productos, $1 de cada $4 que pagamos, son impuestos”, indicó María Luz Silvetti, economista FADA.

“En otras palabras, cada 4 bollitos de pan, nos comemos uno de impuestos y nos tomamos un vaso de leche por cada sachet”, comparó.

¿Cuáles son esos impuestos? Los que se destacan son el IVA a nivel nacional, Ingresos Brutos en lo provincial, y las tasas a industrias y comercios a nivel municipal. Del total de lo que se paga en estos productos, más del 70% corresponde a tributos de nivel nacional.

Por ese motivo, cambios en los costos o en los impuestos pueden hacer que los precios suban y las ganancias disminuyan, con mayor o menor impacto.

“Por ejemplo, una variación en el precio de los granos impacta en los siguientes eslabones. Sin embargo, dentro del precio final, el maíz representa sólo el 12% del precio final de la carne de cerdo, 13% en carne aviar, 6% en carne de vaca y 4% en leche. El trigo es sólo el 10% del precio final del pan francés”, expresó Semadeni.

“De esta forma, se deduce que los granos no influyen tan fuertemente, ya que alrededor del 90% de los costos son otros”, continuó.

En el caso del pan el 61% son costos de producir, el 24% impuestos y el 15% la ganancia. Este precio se construye a lo largo de toda la cadena: cronológicamente, la producción del trigo en el campo es el 7% del precio del pan, el molino el 4% y la panadería el 65%, el otro 24% son los impuestos.

En la leche, en tanto, 71% son costos, 26% son impuestos y sólo un 3% son ganancias. Del valor que se abona al comprar un sachet, el tambo es el 27%, 24% la industria, 23% el comercio y 26% los impuestos.

EL IMPACTO DE LA GUERRA

Por último, FADA mencionó que la guerra en Medio Oriente, entre Estados Unidos e Irán, empieza a impactar en las góndolas, ya que es una parte importante de los costos de producir alimentos, sobre todo por el incremento del gasoil que utilizan los transportistas de mercadería y por la suba de los fertilizantes que se utilizan para los cultivos.

“Lo que pasa en Medio Oriente afecta nuestros bolsillos: en el actual contexto de guerra, el primer costo que va a subir es el de los fletes, principalmente por el aumento en los combustibles debido al bloqueo del estrecho de Ormuz. El flete representa el 6% del precio del sachet de leche y es el 8% de los costos del productor de trigo”, subrayó Nicolle Pisani Claro, Economista Jefa FADA.

“Los aumentos en la logística van a repercutir en precios y en las ganancias de los diferentes eslabones que producen estos alimentos”, concluyó.

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