El agro acelera su ingreso al mercado de capitales para cubrirse de la volatilidad
En un escenario atravesado por la incertidumbre global, las retenciones y la inflación, productores y empresas buscan cada vez más herramientas financieras para asegurar márgenes y proteger sus ingresos. Desde FYO Capital aseguran que el cambio de mentalidad ya está en marcha.
En el marco de una nueva edición de A Todo Trigo, el mercado de capitales se consolidó como uno de los temas centrales para el agro argentino.
La necesidad de previsibilidad, en medio de un contexto económico y político cambiante, empuja a productores y empresas a incorporar herramientas financieras que permitan blindar márgenes y ordenar los flujos del negocio.
En ese escenario, Christian Garciandia, gerente comercial de FYO Capital, aseguró que el productor agropecuario está dejando atrás las decisiones puramente especulativas para adoptar una mirada más profesional sobre la administración de riesgos y activos financieros.
“Cada vez más participantes del agro están participando en el mercado de capitales, donde vienen tomando determinadas coberturas a través de futuros y opciones, que le permiten al productor tener cierta estabilidad o previsibilidad de los precios futuros que va a tener”, explicó.
ASEGURAR PRECIOS Y MÁRGENES
La volatilidad internacional, impulsada por conflictos geopolíticos, la inflación en Estados Unidos y las dudas sobre el rumbo económico local, volvió más compleja la toma de decisiones comerciales para el agro. Frente a eso, las herramientas de cobertura comenzaron a ganar protagonismo.
Según Garciandia, el objetivo principal hoy es generar previsibilidad en un negocio históricamente condicionado por los vaivenes del mercado.
“Tratamos de generar previsibilidad. Nosotros llamamos pisos y techos, que es la compra de puts con la venta de calls, y eso nos da la posibilidad de armarnos un flujo o un canal de venta de acá para adelante”, detalló.
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El ejecutivo sostuvo que esta tendencia refleja un cambio profundo en la lógica comercial del productor. La retención de granos ya no responde únicamente a una expectativa especulativa sobre el dólar o los precios internacionales, sino que ahora se combina con estrategias financieras más sofisticadas para asegurar rentabilidad y reducir exposición al riesgo.
PROTEGERSE DE LA INFLACIÓN
Más allá de las coberturas sobre commodities, el interés del agro también se está trasladando hacia instrumentos financieros que permitan preservar el valor del capital frente a la inflación y la volatilidad cambiaria.
En ese sentido, Garciandia destacó el rol que tuvieron los bonos CER durante los últimos años como herramienta defensiva.
“En un contexto en donde no tenemos cierta certeza de cómo va a ser la inflación, estos productos nos posibilitaron tener esa cobertura en definitiva y sacarle ganancia al mercado en un escenario de incertidumbre”, afirmó.
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El crecimiento de la liquidez y el desarrollo del mercado permitieron, además, que este tipo de instrumentos deje de ser exclusivo de grandes jugadores y se extienda también hacia productores medianos y pequeños.
Para quienes manejan excedentes temporarios, la recomendación de FYO Capital apunta a mantener coherencia entre ingresos y obligaciones futuras.
“Lo ideal es estar calzado, no mirar tanto qué puede pasar con el dólar, sino tratar de mantener el mismo flujo. Si cobraste pesos, dolarizalos para mantener ese capital para un vencimiento futuro”, indicó.
Dentro de las alternativas más utilizadas mencionó las Obligaciones Negociables (ON) de empresas de primera línea, que actualmente ofrecen rendimientos del orden del 6% al 7% anual en dólares.
MIGRAR HACIA FINANCIAMIENTO ESTRUCTURAL
Otro de los cambios que observa el sector financiero es la transformación en la manera en que el agro obtiene financiamiento.
Tradicionalmente apoyado en créditos bancarios o comerciales, el sector comienza a mirar al mercado de capitales como una vía más eficiente para acceder a deuda de largo plazo.
Garciandia remarcó especialmente el crecimiento de las Obligaciones Negociables simplificadas para pymes, una herramienta que permite conseguir mejores tasas mediante avales de Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) o entidades bancarias.
“Se pueden buscar obligaciones negociables simplificadas en donde alguna SGR o algún banco te avala para que puedas salir al mercado de capitales a tasas mucho más bajas que las que saldrías a sola firma”, explicó.
Para el ejecutivo, este proceso marca una evolución natural de la agroindustria argentina, que comienza a integrar cada vez más herramientas financieras sofisticadas para profesionalizar la gestión y ganar competitividad.
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En un contexto en el que la incertidumbre parece haberse convertido en una variable permanente, el mercado de capitales empieza a ocupar un lugar estratégico dentro de las decisiones productivas del campo argentino.
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