AgroRuralNoticias

La “cocina” de la genética: un modelo para diseñar las semillas del futuro

Fuente: Infocampo 11/06/2026 08:21:56 hs

Hace 60 años, una cooperativa de agricultores de Francia dio origen a uno de los pocos semilleros "puros" que hay a nivel mundial, con presencia en Argentina. Cada año, Limagrain invierte 12% de su facturación en I+D para lograr las mejores semillas.

Detrás de cada bolsa de semillas que un productor carga en su sembradora, existe un proceso invisible que comenzó, como mínimo, entre seis y ocho años atrás.

En el sector agrícola, este proceso se conoce como breeding o mejoramiento genético, pero para quienes trabajan en Limagrain Argentina (LG), el término más preciso es “la cocina”.

Es allí donde se seleccionan, cruzan y estabilizan los materiales que definirán el éxito de las campañas venideras, en un contexto de cambio climático y desafíos sanitarios crecientes.

IDENTIDAD DE “SEMILLERA PURA” Y ESTRATEGIA GLOBAL

Limagrain no es una empresa de insumos convencional. Su origen se remonta 60 años atrás, a una cooperativa de agricultores en Francia, una esencia que marca su rumbo en Argentina desde 2010.

“Somos una de las pocas semilleras puras que quedan en el país”, destaca Martín Gonzalo, director del área de investigación de la compañía.

Martín Gonzalo, director del área de investigación de Limagrain Argentina

A diferencia de sus competidores, enfocados mayormente en la industria química, Limagrain se dedica 100% a la semilla, reinvirtiendo aproximadamente el 12% de su facturación anual en I+D, frente al 7% u 8% promedio de la industria.

Esta apuesta se sostiene en un equipo de más de 30 personas permanentes que operan bajo una independencia global: el área de Investigación es una organización mundial que no depende de las urgencias comerciales locales, garantizando planes de mejora de largo aliento.

EL MAPA OPERATIVO: ARROYO DULCE Y MIRAMAR

La operatividad técnica de esta “cocina” se distribuye en dos estaciones experimentales estratégicas en la provincia de Buenos Aires:

  • Arroyo Dulce: centro neurálgico para los programas de maíz —el de mayor envergadura— y soja. Allí, Liliana Cañon lidera el equipo de Soporte de Investigación, actuando como el motor que crea “los padres” de los materiales que luego saldrán al mercado.
  • Miramar: fundada en 2012, se especializa en girasol y cultivos de invierno como trigo, cebada y arveja.

El trabajo se completa con la red de Testing Multicrop, que evalúa la estabilidad de los híbridos en más de 50 localidades de todo el país.

La escala de selección es rigurosa: cada año se evalúan miles de híbridos nuevos de maíz y girasol, y miles de líneas de trigo y cebada, para que solo una llegue a ser comercial tras años de descarte y validación.

LA ÉPICA DE LO MANUAL: EL FACTOR HUMANO

A pesar del avance tecnológico, el acto físico de crear una semilla sigue siendo profundamente artesanal.

Liliana Cañon explica que el trabajo para incrementar semilla de una línea u obtener semilla de un híbrido es estrictamente manual.

Esta labor de precisión comienza con un riguroso conteo manual de granos previo a la siembra en parcelas experimentales ínfimas.

“Implica además mucho trabajo manual en el muestreo de tejido verde, mientras la planta está en estado vegetativo”, señala Cañon.

Durante el verano, los equipos realizan polinizaciones controladas a mano, una tarea quirúrgica indispensable para evitar mezclas y asegurar la pureza genética de los materiales.

El proceso culmina con la cosecha de surcos y el procesamiento artesanal de las muestras, lo que permite entregar “núcleos puros” con un seguimiento exhaustivo de cada etapa.

ALTA TECNOLOGÍA PARA “GANARLE AL TIEMPO”

Este esfuerzo manual está respaldado por herramientas de vanguardia coordinadas con el laboratorio central en Francia:

  • Selección genómica y marcadores moleculares: permiten predecir el comportamiento y la calidad del material mediante el análisis de miles de muestras de tejido verde enviadas desde Argentina. Gracias a esto, se obtienen datos precisos mucho antes de que la planta complete su ciclo biológico o pueda ser evaluada fenotípicamente a campo.
  • Fingerprinting: identificación exacta de la filiación (paternidad) de las líneas usadas.
  • Dobles haploides: uso de un centro de servicios de alta eficiencia en Perú para fijar líneas puras de maíz en tiempo récord.
  • Contraestación: realización de dos ciclos por año en maíz y girasol (en Corrientes o a nivel global) para acelerar la ganancia genética.

BREEDING PARA EL RENDIMIENTO Y LA RESILIENCIA

La estrategia de Limagrain se centra en garantizar un alto rendimiento de sus genotipos frente a la creciente variabilidad que enfrenta el campo argentino.

En este contexto, la sanidad se convierte en el camino clave para incrementar la resiliencia de los materiales, permitiendo que el potencial genético se exprese de forma estable ante condiciones climáticas tan diversas entre años.

Esto se manifiesta en objetivos específicos por cultivo:

  • Maíz (Norte): resistencia obligatoria e innegociable al Spiroplasma, lograda mediante la integración de germoplasma resistente brasilero con líneas locales.
  • Girasol: además del foco en rendimiento con alto contenido de aceite, todos los materiales presentan un destacado comportamiento frente a Phomopsis.
  • Trigo: partiendo de un equilibrio entre rendimiento y calidad panadera, la empresa ofrece portfolios con resistencia a las tres royas del trigo, enfermedades con frecuentes cambios en la prevalencia de distintas cepas.

UN COMPROMISO CON EL TERRITORIO

El modelo de Limagrain trasciende la investigación. Las estaciones de Arroyo Dulce y Miramar funcionan como espacios de formación, recibiendo a estudiantes de escuelas agrotécnicas y diversas universidades (Mar del Plata, Lomas de Zamora, UCA y el Litoral) para profesionalizar el oficio del mejoramiento genético.

En definitiva, la clave de Limagrain reside en la integración entre capacidades avanzadas de genética global y la ejecución agronómica a campo.

Esta articulación —materializada en la alineación entre la visión estratégica de Gonzalo y la implementación rigurosa de Cañon— es la que permite entregar al productor soluciones con altos niveles de estabilidad, predictibilidad y rendimiento, en un entorno caracterizado por la incertidumbre ambiental.

Seguir leyendo


Noticias recientes