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La batalla contra las malezas resistentes: una nueva arma para enfrentar la “crisis de las crucíferas”

Fuente: Infocampo 20/04/2026 10:09:42 hs

En Tandil, la firma Corteva Agriscience presentó "Gallery", un nuevo herbicida para combatir especialmente a especies de "nabos" que son una gran preocupación sobre todo en las zonas trigueras y cebaderas bonaerenses.

Las malezas resistentes en Argentina, tal como ocurre en otros de los principales países agrícolas a nivel mundial, son una problemática que no solo se amplía cada vez más, sino que se complejiza a medida que esas resistencias se multiplican y se diversifican respecto a diversos herbicidas.

Un dato relevante al respecto lo aportan las alertas rojas que muestra el mapa de la Red de Manejo de Plagas (REM) de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid): de las 29 millones de hectáreas totales relevadas por esta entidad, 25,8 millones presentan, al menos, una especie resistente o tolerante.

Por este motivo, las empresas proveedoras de fitosanitarios trabajan cada día para generar nuevos compuestos activos que permitan hacer frente a esta problemática. Corteva Agriscience es una de ellas.

UNA NUEVA ARMA CONTRA LAS MALEZAS

En Tandil, la empresa presentó Gallery, un nuevo modo de acción enfocado principalmente en Nabo (Brassica rapa) y Nabón (Raphanus sativus), malezas insignias de esa zona del sudeste bonaerense (y en dónde nacieron los nuevos biotipos resistentes).

Marcelo de Esteban, especialista en desarrollo de herbicidas de Corteva, explicó que el principio activo, Isoxaben, actúa inhibiendo el crecimiento de las paredes celulares en plántulas y raíces jóvenes.

Se trata de una herramienta clave que se suma para dar alivio a los productores más afectados por la “crisis de las crucíferas”, concentrada en las principales zonas trigueras y cebaderas del país.

Marcelo de Esteban, especialista en desarrollo de herbicidas de Gallery

El tema no es menor habida cuenta que, de acuerdo con los últimos relevamientos de la REM, la cantidad de hectáreas a nivel nacional afectadas por malezas tolerantes o resistentes alcanza a 203 partidos y departamentos de 10 provincias argentinas, lo que equivale a casi la totalidad de la superficie agrícola del país.

Y en referencia a crucíferas, solo en el caso de los nabos resistentes a glifosato, en 2025 el área afectaba alcanzaba a 3,9 millones de hectáreas, de las cuales 3,3 millones se ubican en Buenos Aires.

Corteva avanzó con numerosos ensayos antes de lanzar este nuevo herbicida al mercado.

MALEZAS: UN PROBLEMA QUE CRECE Y SE COMPLEJIZA

Tal como se mencionó, un tema no menor de este problema productivo es que no solo sigue creciendo, sino que se complejiza.

“La tendencia no solo muestra crecimiento en superficie, sino también en complejidad: cada vez se observan más solapamientos de especies resistentes y tolerantes en los mismos lotes. Las que comenzaron en el sur se diseminan hacia el norte, y viceversa, configurando escenarios de manejo más desafiantes”, explicó Niccia.

Pero, como bien se sabe, la resistencia no surge de un día para otro: es una respuesta biológica apoyada en la variabilidad genética. En una población puede haber individuos capaces de sobrevivir a un herbicida en proporciones mínimas. Sin embargo, cuando se repite la misma receta durante años, la presión de selección hace el resto y esos biotipos ganan terreno. Y lo que hace dos décadas eran señales aisladas, con el diario del lunes son una alerta recurrente.

En este contexto, Niccia recordó que la poca o nula planificación, el desconocimiento de algunos escenarios o —más importante y antes—, la falta de monitoreo, constituyen las principales causas de las resistencias.

“Nabo”, una de las malezas que más complica al trigo y la cebada

MALEZAS: LA RESIDUALIDAD, FACTOR CLAVE

Bajo este panorama, Marcelo de Esteban remarcó al comportamiento de Gallery en el suelo como otro punto distintivo de este nuevo herbicida.

“Tiene una degradación microbiana y va permanecer en la capa del suelo donde actúa por tres semanas sin activación; una vez que recibe esa lluvia empieza la actividad residual, que ofrece entre 70 y 90 días de control”, indicó.

Y agregó: “En años desafiantes desde el punto de vista ambiental, tenemos una residualidad muy grande y estamos seguros de cubrir esa ventana”.

A ese punto fuerte, sumó que “la seguridad es máxima en trigo y cebada”. Durante el proceso de desarrollo del producto, explicaron que no fue necesario ajustar dosis para ninguno de esos dos cultivos y “es 100% selectivo en la ventana de aplicación”.

Aunque la molécula tiene registros globales, es un modo de acción novedoso para el mercado argentino: “Es una molécula que ha desarrollado Dow AgroScience a nivel global, pero en Argentina nunca tuvimos registrado un herbicida con este modo de acción”, reconoció de Esteban. Y, aunque esperable, planteó que “no presenta reportes de resistencia a nivel mundial”.

MALEZAS: OJO CON LAS DOSIS

En este punto, quien también habló sobre el desarrollo fue el ingeniero y docente de la Universidad del Centro de la Provincia de Buenos Aires en Azul, Victor Juan, que realiza ensayos para la firma desde los tiempos de Dow —hace más de 10 años—.

El especialista en malezas advirtió sobre un error común: ajustar la dosis para forzar el control. “A medida que el producto dura menos, el productor le da una vuelta más a la rosca y aumenta la dosis. Eso es lo que termina rompiendo el tornillo: generamos más presión de selección y resistencias más fuertes”, mencionó, entre otras cosas.

Victor Juan dirige un grupo de investigación desde hace más de 20 años, especializado en manejo de malezas

Además, propuso un esquema de control innegociable para preservar la vida útil de moléculas como el Isoxaben, al que llamó “Las tres R”:

  • La primera es el reseteo: dejar el lote “en blanco” o limpio.
  • La segunda, el residual: una vez que el lote está reseteado, se aplica un producto residual en el suelo para que, durante los primeros estadios del nacimiento, la maleza no conviva con el cultivo
  • La tercera, los pos-emergentes: para ejecutar un “repaso” que fortalezca la acción herbicida y evite el nacimiento de las malezas.

El equipo de Víctor Juan y miembros de Corteva durante un ensayo en Colonia Nievas, en el partido de Olavarría

En total, participaron en la jornada 140 personas entre productores, asesores y distribuidores, y 200  asistentes virtuales.

Al margen del objetivo comercial de la empresa con el lanzamiento de esta tecnología, se usó como espacio de capacitación para que los comerciales puedan diseñar su propia agenda, que de cara a la pre-siembra de trigo y cebada, ya están comercializando Gallery.

Por último, Rolando Di Marco, del área de Agronomía y Protección de Cultivos de Corteva Agriscience, amplió detalles sobre lo que fue el desarrollo de Gallery y la decisión de traer esta molécula a Argentina.

“Lo importante es que es un nuevo modo de acción que se usa por primera vez en nuestro país”, remarcó.

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