La agronomía en el centro de las decisiones: el verdadero valor agregado surge de integrar tecnologías
En el próximo Congreso Aapresid, Sigma Agro y Betta Biotecnología presentarán una propuesta centrada en la premisa de que el foco no tiene estar solo en vender un insumos, sino en construir estrategias agronómicas integradas.
En un escenario en el que las resistencias, la variabilidad ambiental y la necesidad de producir con mayor eficiencia desafían cada campaña, Sigma Agro y Betta Biotecnología participarán del Congreso Aapresid 2026 con una premisa clara: el diferencial ya no está en encontrar una solución aislada, sino en construir estrategias agronómicas integradas.
Del 4 al 6 de agosto, ambas empresas, que forman parte del mismo grupo, recibirán a productores, asesores e ingenieros agrónomos en el stand B-40 del Salón Metropolitano de Rosario, donde compartirán una visión que combina protección de cultivos, bioinsumos y decisiones agronómicas orientadas a generar sistemas productivos más estables y rentables.
DEL INSUMO AL CONOCIMIENTO
Durante años, gran parte de la discusión estuvo centrada en el producto. Hoy, el desafío pasa por definir cómo, cuándo y con qué herramientas intervenir cada lote.
Ese será el eje de la propuesta conjunta de Sigma Agro y Betta Bio: promover un manejo donde la rotación de mecanismos de acción, la integración de tecnologías y el criterio agronómico ocupen un rol central.
Desde ambas compañías sostienen que no existen recetas universales. La calidad de la recomendación, el momento de aplicación y la correcta planificación del manejo pueden resultar tan determinantes como el insumo utilizado, permitiendo alcanzar desempeños similares incluso entre alternativas de costos diferentes cuando la estrategia es la adecuada.
PROTECCIÓN DE CULTIVOS Y BIOINSUMOS
En el Congreso Aapresid, Sigma Agro mostrará la evolución de su estrategia tecnológica, basada en un portfolio que hoy supera los 40 herbicidas activos y que este año incorporará siete nuevas soluciones al mercado argentino.
Sin embargo, el objetivo no es presentar productos como respuestas individuales, sino ampliar el abanico de herramientas disponibles para diseñar programas de manejo más robustos frente a los desafíos que plantea la agricultura actual.
Por su parte, Betta Biotecnología pondrá el foco en el crecimiento de los bioinsumos, una tecnología que dejó de ocupar un lugar marginal para consolidarse como una alternativa con fuerte proyección dentro de los sistemas agrícolas.
En este sentido, la empresa no solo trabaja con bioestimulantes, sino que propone una mirada integral que combina nutrición y bioestimulación, incorporando una paleta de soluciones que incluye fertilizantes y tecnologías orientadas a potenciar la eficiencia en el uso de nutrientes.
El objetivo es acompañar al cultivo en todas sus etapas, mejorando su desempeño frente a condiciones ambientales variables y maximizando su potencial productivo.
La empresa destaca que el desempeño de un bioestimulante depende de la interacción de múltiples factores, como el ambiente, el cultivo, la disponibilidad de agua, la fertilidad del suelo y el manejo general de la campaña. Por eso, su propuesta se basa en acompañar al productor con información técnica, mediciones y validaciones a campo, priorizando la evidencia por sobre las promesas.
UNA VISIÓN COMPARTIDA PARA AGREGAR VALOR AL PRODUCTOR
Aunque desarrollan soluciones diferentes, Sigma Agro y Betta Biotecnología comparten una misma mirada sobre la evolución de la agricultura.
- Sigma Agro, empresa argentina con 15 años de trayectoria en protección de cultivos, trabaja en el desarrollo y comercialización de herbicidas, insecticidas, fungicidas y coadyuvantes.
- Betta Biotecnología, fundada en 2021, desarrolla bioinsumos y fertilizantes orientados a obtener cultivos más sanos y productivos, reducir residuos y acompañar la evolución de los sistemas agrícolas mediante tecnología, sustentabilidad y criterio agronómico.
La propuesta conjunta apunta a dejar atrás una visión centrada exclusivamente en el insumo para avanzar hacia un modelo donde el verdadero valor agregado surge de integrar tecnologías, conocimiento y decisiones agronómicas que permitan mejorar la rentabilidad y aportar mayor estabilidad al negocio del productor.
Más que presentar novedades comerciales, ambas empresas buscarán abrir el diálogo sobre un cambio de paradigma que ya comenzó a consolidarse en el agro argentino: volver a poner a la agronomía en el centro de cada decisión.
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