Rendimiento y sanidad “metro a metro”: claves para encarar la inminente siembra de maíz
En el Congreso Aapresid, Semillas Illinois hizo foco en acompañar al productor de maíz con materiales tanto para alcanzar 15.000 kilos por hectárea en la zona núcleo, como para mantener un piso de 6.000 kilos en áreas restrictivas, con buen perfil sanitario.
Illinois, la marca de maíz de GDM, fue otra de las empresas que llevó al último Congreso Aapresid sus materiales adaptados a distintas regiones y fechas de siembra, además de su visión de la compañía para responder al impacto de las enfermedades, sostener los pisos productivos y captar techos de rendimiento en el nuevo ciclo agrícola.
En diálogo con Infocampo, Jorge Pellegrino, gerente de Desarrollo de Producto en GDM, mencionó que la toma de decisiones en el cultivo de maíz sigue atravesado por el impacto de las enfermedades de las últimas campañas, la necesidad de sostener cañas firmes frente a cosechas demoradas y una relación insumo-producto que empieza a mostrar signos de mejora para los esquemas de nutrición.
En ese contexto, analizó los criterios de selección genética y las estrategias de posicionamiento para acompañar al productor en el ciclo próximo a comenzar.
LAS CLAVES PARA SACARLE PROVECHO AL MAÍZ
Como primer punto a destacar, quedó claro que si bien la productividad continúa marcando la pauta para definir el lanzamiento de un híbrido, el comportamiento ante factores de estrés y patógenos se ha vuelto determinante.
Según Pellegrino, la genética actual debe responder tanto a techos elevados en lotes de alta productividad como a pisos estables en ambientes restrictivos.
En ese sentido, destacó como preponderante perfil sanitario: “El rendimiento marca la cancha y define qué producto sale, pero tiene que tener ciertos parámetros para aportar una solución real”.
Por eso —señaló— hoy el foco desde Illinois es acompañar al productor con el material que se adapte y le dé el máximo beneficio, ya sea para alcanzar 14000 o 15000 kilos en zona núcleo como para mantener un piso alto de 6000 kilos en zonas restrictivas, trazó a modo de paralelismo.
A esa ecuación le sumó la exigencia agronómica en términos de estructura de planta y perfil sanitario específico para cada región: “El comportamiento a vuelco y quebrado es fundamental”, expresó, en una declaración que incorpora la caña y el anclaje en un mismo nivel que la resistencia de enfermedades y el techo de rendimiento.
“En siembras tardías del norte se puede pasar de sembrar en diciembre a cosechar en agosto, con un invierno húmedo, por lo que el material tiene que mantenerse parado en el lote”, ejemplificó.
EL MAÍZ, ANTE LAS ENFERMEDADES
En cuanto a enfermedades, cada región demanda una fortaleza específica. Específicamente, Pellegrino reparó en Tizón o Cercospora en el norte de Córdoba, Mal de Río Cuarto o Roya en la zona núcleo. Más hacia el norte, destacó que el Spiroplasma, transmitido por la chicharrita del maíz, marca las reglas.
Así, el trabajo de la compañía no concluye en el proceso de selección y breeding, sino que avanza hacia el ajuste fino de la agronomía por ambiente.
Para Pellegrino, la clave radica en salir de las recetas rígidas y pasar a prescripciones específicas según las características de cada híbrido.
El paso siguiente a la selección es el posicionamiento técnico: “Evaluar el manejo zonal, la densidad de siembra y la respuesta a la nutrición nitrogenada”.
En ese marco, desde la firma desafían el esquema tradicional con recomendaciones ajustadas, como salir del manejo tradicional donde el productor llega tarde a la siembra o aplica la misma solución con cualquier híbrido.
“Buscamos mostrarle cómo se comporta cada material punto por punto y hasta los desafiamos a poner nuestra recomendación al lado de la suya para que vean el beneficio agronómico y la rentabilidad extra”, explicó.
EL MAÍZ ANTE UN AÑO NIÑO
De cara a la nueva campaña, el escenario climático y la corrección progresiva en los costos de los fertilizantes abren una ventana de oportunidad, especialmente para los planteos de siembra temprana en zonas con perfil hídrico cargado.
“Esta campaña viene con pronóstico Niño, va a llover más de lo normal y los perfiles están muy bien”, señaló.
Puntualmente, en Aapresid, Illinois hizo foco en los siguientes materiales:
- IS 2738 MGRR2, un híbrido prolífico, estable y con rápida tasa de secado, recomendado para planteos de baja densidad y ambientes restrictivos.
- IS 550 VT3P/RR2, un material híper precoz que constituye una alternativa estratégica para siembras tardías y cosechas anticipadas.
- IS 2773 TRE/VT3P, IS 799 TRE e IS 7.24 TRE, híbridos que combinan potencial de rendimiento, estabilidad, adaptabilidad y sanidad, para el centro del país.
- IS 7.24 TRE e IS 2773 TRE, con destacado comportamiento en la región Norte.
- IS 2789 VIP3 e IS 782 VIP3, híbridos con plasticidad reproductiva y capacidad para compensar las variaciones ambientales, contribuyendo a sostener el rendimiento.











