La carne argentina, bajo la lupa de un gigante chino: la hoja de ruta para seguir creciendo y lograr precios premium
Dos representantes del grupo Huapei, uno de los importadores de carne más grandes de China, estuvieron en la Expo Ganadera del Centro y explicaron los desafíos de la industria local para acortar la brecha de valores con EE.UU. y Australia: marketing propio, desarrollo de novillos y regularidad en los envíos.
La Expo Ganadera del Centro, que se realizó en el Centro de Convenciones de Córdoba, fue una oportunidad para confirmar el excelente momento que atraviesa el sector de la producción de carne en Argentina.
Esta segunda edición llegó justo cuando los actores del negocio buscan redoblar el esfuerzo para sostener y diversificar sus mercados externos de carne.
Como parámetro, el año está teniendo ingresos récord por exportaciones, el país también avanza en otros frentes: la apertura del cupo estadounidense y la consolidación de los envíos a China, el principal cliente desde hace años de los frigoríficos locales.
UN GIGANTE CHINO DE LA CARNE
Por eso resultó especialmente interesante que “la Docta” haya recibido a dos traders representantes de Huapei, una empresa de origen chino enfocada en el comercio internacional dentro de la industria cárnica, cuya casa matriz está estratégicamente ubicada en Wuhan, punto neurálgico de conexiones políticas y comerciales en China.
Moderado por Daniel Urcía, presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales y coordinador del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), el panel abordó temáticas que tocaron de cerca la relación comercial estratégica entre Argentina y el país asiático: las importaciones chinas, la brecha entre carne “commodity” y premium, el sistema de cupos actual y la oportunidad para Argentina.
La relación con el grupo en los últimos años registra, por lo menos, dos encuentros oficiales: en octubre del año pasado, cuando representantes de la compañía caminaron los pasillos del Senado para hablar de proyectos de inversión en el país; y en 2024, cuando empresarios argentinos y directivos del IPCVA visitaron la sede central de la empresa en Wuhan, en el marco de la SIAL de Shangai.
En la Expo, quienes compartieron el espacio en las tierras cordobesas fueron Weng Yu Qing, manager de Huapei, y el director de la compañía en Brasil, Joseph Zhu.
Daniel Urcía, coordinador del IPCVA, junto a los representantes de la empresa china
La empresa compra carne a Argentina y también tiene vínculos comerciales con Brasil, Uruguay, Australia y Estados Unidos.
“Intentamos importar todo aquello que podemos del mercado sudamericano”, dijeron, aunque aclararon que el criterio final depende de la demanda puntual de sus clientes en China; vendedores directos hacia consumidores y alrededor de 2.000 inquilinos en el mercado central, que adquirieron en 2022. Estos últimos, compran en grandes cantidades de unidades y poseen sus propias cadenas de distribución.
¿CÓMO SIGUE LA DEMANDA DE CARNE EN CHINA?
Huapei aprovecha la ventaja logística que representa Wuhan para proveer tanto al consumidor final como al mercado central con carne de exportación. Desde allí, se asegura una buena conexión fluvial por el río Yangtsé y un puerto con conexión directa al puerto de Shanghái. Sumado a eso, incorporaron para llegar con la distribución a esos clientes.
“Hubo un crecimiento muy grande de la demanda de carnes en China durante los últimos 10 años”, reconocieron en línea con lo planteado por Urcía sobre el fuerte crecimiento de las exportaciones argentinas a China.
“Consumimos 7,8 kilos de carne bovina por año y estamos creciendo alrededor de unos 500 gramos por persona anuales”, respondió Weng Yu Qing cuando se le preguntó por volúmenes de carne de exportación consumida. “Para la cantidad de habitantes de China, es significativo”, agregó.
Incluso, puntualizaron en el crecimiento de Wuhan. Y es que, al estar conectada con múltiples ciudades “internas”, son numerosos los habitantes que desde allí se abastecen.
“En los últimos dos años la necesidad de carne premium en Wuhan creció un montón”, dijo Weng Yu sobre este alimento demandado por su versatilidad, que resuelve las necesidades de un mercado bien amplio con “hábitos de consumo similares entre sí”.
LA OPORTUNIDAD DE LA CARNE ARGENTINA
Hasta 2023, ese segmento se abastecía con importaciones de Estados Unidos y Australia, pero las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos redujeron esos envíos (una razón más para que Argentina desarrolle su propia oferta de novillo y ocupe ese espacio).
En esa línea, reconfirmaron que “de a poco Argentina empieza a desarrollarse más hacia una mercadería un poco más de calidad”.
Y aquí un dato interesante que marca un mercado a conquistar: la carne premium está destinada a restaurantes de alta gama y suele provenir —históricamente— de Estados Unidos y Australia. En cambio, es la carne brasileña y argentina la que se orienta, mayormente, a la industria procesadora de alimentos.
Dentro de esa oferta, distinguieron dos categorías bien consolidadas del lado argentino. Por un lado, la carne de vaca, que definieron como “un negocio tradicional” que el frigorífico ya conoce bien, con exigencias claras de terminación (poca cobertura de grasa y buena presentación). Por otro lado, la carne de novillo. Esta sí, con mayor margen de desarrollo.
En este contexto, aunque no ahondaron específicamente en qué cortes pueden resultar interesantes para este último segmento de mercado, destacaron que el mercado interno está más habituado a la clasificación utilizada por Estados Unidos y Australia.
EL DESAFÍO DE LA CARNE DE CALIDAD
“¿El diferencial que tienen tanto Australia y Estados Unidos en la tipificación por calidad, es en función al marketing que han construído o tiene que ver con otras características?”, fue otra de las preguntas de Urcía. “Creo que ambas”, respondieron.
La respuesta marcó una deuda de Argentina con la promoción de su propia producción, que ha sido motivo de discusión entre los mismos ganaderos: “Estados Unidos y Australia hicieron marketing en China por muchos años, entonces, en mercados chinos la aceptación o la clasificación de carne premium está basada en el conocimiento que generaron a partir de eso”.
Y le pusieron precio a esa diferencia: US$4.000 la tonelada de carne premium. “Pagamos alrededor de US$16.000 la tonelada por la carne premium de Estados Unidos y Australia, contra unos US$12.000 por la de Argentina y Brasil de igual categoría”, dijeron.
Y sumaron una sugerencia a la cadena argentina: “Argentina también tiene que enseñarle al mercado chino su propia forma de clasificación y no seguir siempre la clasificación de Estados Unidos”.
Por otra parte, apuntaron a la estabilidad de la oferta más que a la calidad del producto: “China puede llegar a comprar 20 contenedores, pero acá en Argentina solamente llegará a entregar 10”.
Sostener compromisos de volumen en el tiempo más allá de las fluctuaciones habituales del precio de la hacienda local, es clave, y más aún considerando la idiosincrasia del país. Se trata de “poder vender 100 contenedores y entregar 100 contenedores”.
Ver esta publicación en Instagram
A expensas de reconocer que “Argentina no es fácil”, remarcaron que buscan relaciones de largo plazo: “Argentina siempre fue un buen negocio para China”.
También consideran que la trazabilidad es importante. De hecho, es uno de los objetivos en que las comitivas chinas han puesto el foco durante sus visitas a Argentina y que “para los compradores chinos es importante saber de dónde vino el corte de carne para tener más seguridad”.
¿Será que faltará todo ese esfuerzo para que Argentina vea una recompensa justa en el precio? Consultados sobre si estarían dispuestos a vender la carne argentina a valores de carne estadounidense de importación, contestaron: “No podemos garantizarlo ahora, pero con la colaboración de ambas partes seguramente podremos llegar a lograr mucho mejor precio que el actual”.
¿INVERSIONES CHINAS EN LA CARNE ARGENTINA?
Algunos curiosos entre el público preguntaron si se piensa en inversión directa de capitales chinos en la producción ganadera argentina (para cría, recría o terminación, a la manera en que las tradings ya financian la producción de soja).
La respuesta marcó apertura, pero con cautela: “Siempre queremos desarrollar este producto y apoyar, pero necesitamos un estudio más profundo de toda la cadena de producción de Argentina”.
Por último, el sistema de cupos vigente terminó de explicar buena parte del panorama actual. Según relataron, China asignó este año un cupo a Brasil, Argentina y Australia, y los dos primeros —especialmente Brasil— salieron a vender agresivamente para agotarlo cuanto antes. “Vendieron el 90% de lo que habían vendido en todo el año anterior en los primeros seis meses”, señalaron.
Ahora, con el cupo de Brasil y Australia ya agotado, anticiparon que el volumen de stock debería normalizarse. Y ahí es donde Argentina, que todavía conserva margen disponible, aparece mejor posicionada en ese escenario. Desde octubre, los envíos se computarán contra el cupo del año próximo, “con lo cual nuevamente las ventas van a aumentar”, cerró el intercambio Urcía.
Seguir leyendo










