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Los productores argentinos estarían chochos si no hubiera dos cosas que los mantienen en guardia y “cautelosos”: El Niño y la sensación de recambio en las próximas elecciones

Fuente: Bichos de Campo 23/10/2026 12:53:36 hs

Siempre es entretenido mirar los resultados del AG Barometer, la medición que realiza la Universidad Austral sobre las expectativas de los productores agropecuarios (aunque, vale aclararlo, con cierto sesgo a favor hacia los ” pampeanos acomodados”, pues se entrevista a 406 empresarios de granos, carne y leche cuyo valor bruto de producción es igual o

Siempre es entretenido mirar los resultados del AG Barometer, la medición que realiza la Universidad Austral sobre las expectativas de los productores agropecuarios (aunque, vale aclararlo, con cierto sesgo a favor hacia los ” pampeanos acomodados”, pues se entrevista a 406 empresarios de granos, carne y leche cuyo valor bruto de producción es igual o mayor a 200 mil dólares).

La última edición de ese trabajo fue presentada este viernes. El resultado es que la confianza de los productores agropecuarios argentinos sigue en niveles elevados contra la medición histórica, pues el sector tiene altas expectativas en el futuro. De todos modos, eso no quiere decir que gasten a cuenta ya que hay dos cosas que los asustan en el horizonte cercano y los obligan a comportarse con cautela: las elecciones presidenciales de 2027 y la posibilidad de un Niño muy agresivo.

“El Ag Barometer Austral, elaborado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, muestran una estabilización del indicador en niveles históricamente elevados, con una brecha persistente entre las expectativas favorables hacia el futuro y una mayor cautela al momento de tomar decisiones”, fue la síntesis de esta ambivalencia sectorial.

De la escuenta surge con claridad que “dos factores concentran la atención de los productores: la incertidumbre política e institucional ante las elecciones de 2027 y la posibilidad de un evento climático El Niño durante la próxima campaña agrícola. Ambos aparecen entre las principales preocupaciones del sector y conviven con una percepción favorable sobre las oportunidades productivas, pero también con la necesidad de preservar recursos y flexibilidad financiera”.

No lo dice la comunicación de la Universidad Austral, pero traducidas ambas preocupaciones apuntan a que se corte el ciclo liberal inaugurado en 2023 -y que tuvo mucho acompañamiento desde el agro- por Javier Milei, y que esto implique un regreso de gobiernos populistas, que aceptan una mayor regulación del Estado sobre la economía y los mercados.

Olvídate que Milei (o cualquier otro presidente) vaya a recibirlos en Casa Rosada para agradecer: Los productores de granos invirtieron 14.747 millones de dólares para lograr la última cosecha récord

“Los resultados muestran que el productor mantiene confianza en el mediano plazo, pero esa expectativa no se traduce automáticamente en decisiones inmediatas de inversión. Hay oportunidades que se evalúan favorablemente, aunque la incertidumbre política, climática y financiera lleva a analizar con cuidado cuándo comprometer capital y cómo preservar capacidad de maniobra”, explicó Carlos Steiger, investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos.

El relevamiento muestra que la incertidumbre electoral hacia 2027 es el factor más mencionado por los productores al consultarles qué los lleva a actuar con cautela o postergar inversiones: el 49% identifica el escenario político como un condicionante, seguido por la incertidumbre climática, con el 38%, y las tasas o condiciones de financiamiento, con el 24%. Al tratarse de una pregunta de respuesta múltiple, los productores podían señalar más de un factor.

Además, un 68% de los productores manifiesta que el escenario electoral influye mucho o algo en sus decisiones de inversión. Los resultados reflejan la percepción de los propios empresarios agropecuarios y no implican, por sí mismos, una relación causal entre la incertidumbre política y las inversiones que finalmente se concretan.

La cautela convive, sin embargo, con una evaluación positiva de las oportunidades. El Índice de Expectativas de Inversión aumentó un 3,9% y alcanzó los 133 puntos, su máximo histórico. Asimismo, el 66% de los productores considera que es un buen momento para invertir.

La diferencia entre ambas respuestas ayuda a explicar el comportamiento del sector: reconocer una oportunidad no significa necesariamente concretarla de inmediato. En un contexto de incertidumbre, los productores también priorizan la liquidez, la reducción de compromisos financieros y la posibilidad de adaptar sus decisiones a medida que se despeje el panorama económico y político.

“Que el índice de inversión alcance un máximo histórico y que, al mismo tiempo, los productores manifiesten cautela no es contradictorio. Una cosa es evaluar favorablemente una oportunidad y otra es decidir el momento adecuado para comprometer recursos. La liquidez y la flexibilidad financiera siguen siendo importantes para atravesar un escenario que todavía presenta incertidumbres”, señaló Steiger.

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