Sin retenciones, las cadenas agroindustriales podrían sumar más de 850.000 empleos
La economista jefa de Fada explicó que la eliminación de los dex permitiría aumentar la producción de granos y expandir las cadenas de carnes y biocombustibles. (NAP) La eliminación de...
La economista jefa de Fada explicó que la eliminación de los dex permitiría aumentar la producción de granos y expandir las cadenas de carnes y biocombustibles.
(NAP) La eliminación de los derechos de exportación podría impulsar la creación de más de 850.000 puestos de trabajo adicionales en las cadenas agroindustriales argentinas durante los próximos diez años.
La proyección pertenece a la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina y fue analizada por su economista jefa, Nicole Pisani Claro, en una entrevista con el programa Agroindustria en Foco, que se emite por Eco Medios AM1220.
El estudio estimó que, sin retenciones, la producción de granos podría aumentar en alrededor de 70 millones de toneladas, con efectos sobre distintas actividades económicas, desde la agricultura hasta la industrialización, el transporte y la comercialización de alimentos.
“Se pueden producir más granos y, con esa mayor cantidad, producir más carnes”, explicó Pisani Claro al referirse al mecanismo por el cual una expansión de la agricultura podría generar nuevos puestos de trabajo en otras cadenas productivas.
El cálculo de Fada contempla unos 430.000 empleos adicionales vinculados con los cereales y las oleaginosas, y otros 425.000 en las cadenas de carnes y biocombustibles. En conjunto, el potencial supera los 850.000 puestos de trabajo en una década.
La economista señaló que las cadenas agroindustriales generan actualmente más de 4 millones de puestos de trabajo en el país, distribuidos entre la producción primaria, la industria, el comercio, el transporte y los servicios asociados.
Según el informe difundido por Fada, en 2025 esas actividades generaron 4.332.114 empleos, equivalentes al 23% del empleo privado nacional. Esto significa que aproximadamente dos de cada diez puestos de trabajo del sector privado están vinculados con la agroindustria.
Al agrupar las actividades por grandes cadenas, los cereales y las oleaginosas concentran el 32% del empleo agroindustrial, mientras que las economías regionales representan cerca del 29%. Las cadenas de carnes y la láctea reúnen, en conjunto, alrededor del 23%.
La carne vacuna ocupa el primer lugar entre las actividades agroindustriales individuales, con aproximadamente 519.000 puestos de trabajo. Le siguen las frutas, verduras y legumbres, con unos 462.000, y la soja, con alrededor de 446.000.
Para Pisani Claro, estos números permiten dimensionar el alcance de la actividad más allá de las tareas que se realizan directamente en los establecimientos rurales. La producción agroindustrial también sostiene empleos en plantas de procesamiento, empresas proveedoras de insumos, transporte, logística, comercios y servicios profesionales.
El impacto de una mayor producción
La eliminación de las retenciones podría modificar los incentivos para producir y ampliar la actividad de distintas cadenas. En el caso del maíz, por ejemplo, una mayor cosecha permitiría destinar más grano a la alimentación animal y favorecer la expansión de las producciones bovina, porcina y aviar. También podría incrementar la disponibilidad de materia prima para elaborar bioetanol.
En la cadena de la soja, un mayor volumen de producción podría fortalecer las actividades de industrialización y la elaboración de biodiésel.
El efecto sobre el empleo, por lo tanto, no se limitaría al crecimiento de la superficie sembrada o de la producción agrícola. La proyección contempla el movimiento económico que generaría el incremento de la actividad en los distintos eslabones de las cadenas.
Durante la entrevista, Pisani Claro también destacó que, en promedio, alrededor del 50% de la producción de granos, carnes y economías regionales se destina a la exportación, mientras que el resto abastece al mercado interno.
La economista recordó que Fada acercó sus estudios sobre el potencial de la eliminación de las retenciones a legisladores de las comisiones de Agricultura y Ganadería de ambas cámaras del Congreso y a la Secretaría de Agricultura de la Nación.
En relación con la posibilidad de avanzar en esa dirección, señaló que el Gobierno plantea la necesidad de mantener el equilibrio fiscal antes de continuar con la reducción de los derechos de exportación.
Perspectivas para la campaña 2026/27
Consultada sobre las perspectivas productivas para la campaña 2026/27, Pisani Claro indicó que FADA observa un panorama favorable para la agricultura, con expectativas de una mayor producción de toneladas respecto de la campaña anterior.
Sin embargo, advirtió que la evolución climática será un factor determinante. En particular, mencionó los posibles efectos del fenómeno de El Niño sobre algunas regiones, con riesgos de inundaciones que podrían afectar a las economías regionales y a la ganadería.
La economista también señaló que será necesario seguir la evolución de los conflictos internacionales y sus posibles consecuencias sobre la actividad económica y los mercados.
Por último, se refirió al crecimiento de la minería y de los combustibles como sectores que contribuyen a diversificar las fuentes de generación de empleo y de divisas. En ese sentido, sostuvo que el aumento de las exportaciones de distintas actividades puede contribuir al superávit comercial argentino.
La estimación de Fada sobre el empleo agroindustrial plantea así un escenario potencial: una mayor producción agrícola podría extender sus efectos sobre las cadenas de transformación y comercialización, con la posibilidad de incorporar cientos de miles de trabajadores adicionales si se concretaran las condiciones previstas en el estudio. (Noticias AgroPecuarias)
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