Arveja: El INTA advierte sobre los residuos que pueden dejar los herbicidas utilizados para acelerar el secado antes de la cosecha
Con la cosecha de las legumbres invernales cada vez más cerca, el INTA Oliveros puso el foco en una práctica habitual en los lotes de arveja. Se trata de la aplicación de herbicidas desecantes para uniformar la maduración del cultivo y adelantar la recolección, una decisión que puede tener consecuencias sobre los residuos detectados en
Con la cosecha de las legumbres invernales cada vez más cerca, el INTA Oliveros puso el foco en una práctica habitual en los lotes de arveja. Se trata de la aplicación de herbicidas desecantes para uniformar la maduración del cultivo y adelantar la recolección, una decisión que puede tener consecuencias sobre los residuos detectados en los granos y su adecuación a los límites máximos establecidos por los mercados compradores.
Andrea García, técnica del INTA Oliveros, explicó que la arveja presenta una dificultad particular al momento de definir la cosecha. Algunas variedades tienen crecimiento indeterminado y, sumadas a las condiciones climáticas, pueden generar una maduración desuniforme. Esto significa que en un mismo lote conviven plantas y vainas que todavía están verdes con otras que ya alcanzaron la madurez necesaria para ser recolectadas.
“Para realizar una correcta cosecha se necesita que el cultivo tenga una maduración uniforme”, explicó García. Por eso, una de las prácticas más extendidas consiste en aplicar herbicidas desecantes que permitan acelerar el secado de las plantas y facilitar el ingreso de las máquinas.
En Argentina hay tres principios activos registrados para esta práctica, según detalló la especialista, saflufenacil, diquat y paraquat. Sin embargo, el momento en que se realizan esas aplicaciones puede modificar significativamente el nivel de residuos que queda en los granos.
El problema adquiere mayor relevancia porque la cosecha de arveja suele coincidir con un período de mayores precipitaciones en la región. En esas circunstancias, adelantar la recolección puede ser una estrategia para evitar que las lluvias compliquen las tareas o deterioren la producción. Pero apurar el secado también exige prestar atención al estado de madurez del cultivo y al producto elegido.
Desde 2022, el INTA Oliveros lleva adelante investigaciones para evaluar cómo influye el momento de aplicación de los desecantes sobre los residuos presentes en los granos. Los ensayos contemplan especialmente la comparación con los límites máximos de residuos (LMR) establecidos por la Unión Europea.
Uno de los resultados que destacó García aparece cuando se adelanta la aplicación hasta la madurez fisiológica del cultivo, con una humedad del grano cercana al 60%. En ese momento, la planta presenta una combinación de sectores todavía verdes y otros parcialmente secos.
“Cuando aplicamos el herbicida paraquat en ese momento, vemos residuos muy superiores a los LMR que establece la Unión Europea”, señaló la técnica.
El comportamiento fue diferente con el diquat. Si bien también se detectaron residuos cuando se aplicó en ese estado del cultivo, los niveles quedaron por debajo de los límites máximos establecidos por el mercado europeo.
La investigación también evaluó qué sucede cuando se demora la aplicación. En ese escenario, el paraquat continuó mostrando residuos por encima de los límites europeos, mientras que con diquat no se detectaron residuos en los granos analizados.
La diferencia entre ambos productos también debe contemplarse al organizar la cosecha. García advirtió que el diquat necesita algunos días más para alcanzar un secado equivalente al que se consigue con paraquat. Por lo tanto, la elección del desecante y la fecha de aplicación tienen consecuencias tanto sobre la velocidad de secado como sobre la calidad comercial del grano.
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