Amor por el campo: se casaron y llegaron a la fiesta en una cosechadora
Alexis y Micaela dieron la nota en su boda al arribar al salón en una cosechadora Case IH. "No hay nada que me identifique más que una cosechadora. Es lo que hice y amé durante toda mi vida, además de mi esposa, claro”, dijo el novio.
Para muchos, el día de su boda es uno de los momentos más importantes de la vida. Para Alexis Bonardo, productor agropecuario y socio administrador de la empresa Río Tercero Maquinarias SAS, también fue la oportunidad perfecta para rendir homenaje a aquello que lo define desde siempre: el campo y su pasión por los fierros.
Así, ante la mirada emocionada y sorprendida de familiares y amigos, Alexis y su esposa Micaela hicieron su entrada a la fiesta de casamiento, nada más y nada menos, que a bordo de una cosechadora Case IH 7250.
“Para los que me conocen, no hay nada que me identifique más que una cosechadora. Es lo que hice y amé durante toda mi vida, además de mi esposa, claro”, contó Alexis entre risas.
AMOR POR LAS COSECHADORAS
La historia de Alexis está íntimamente ligada al campo. El oficio comenzó con sus abuelos, pasó a su padre y hoy continúa junto a su hermano, con quién conduce una empresa familiar que trabaja alrededor de 15.000 hectáreas anuales, con una amplia variedad de cultivos como soja, maíz, trigo, cebada, garbanzo, chía, sésamo y colza, entre otros.
“El campo es mi estilo de vida. No me veo haciendo otra cosa y lo quise hacer desde que tengo conciencia”, destacó el productor.
Desde chico, su fascinación por las máquinas agrícolas fue total: “Mis juguetes eran solo cosechadoras y tractores. Y si algún modelo no se conseguía, lo dibujaba, lo recortaba y jugaba con eso”.
En 2010, cuando Alexis y su hermano decidieron expandir y profesionalizar la empresa, llegó también la primera cosechadora Case IH.
“Soy fanático de las cosechadoras desde que tengo memoria. Elegimos la marca por ser pionera en el sistema Axial, por la calidad de cosecha, el bajo costo operativo y la facilidad de adaptación a distintos cultivos”, destacó.
Hoy, la empresa cuenta con una flota compuesta por las cosechadoras 7130, 9230 y 7250, además de un tractor Puma 205, con los que realizan tareas de cosecha y siembra.
“La tecnología embarcada y el seguimiento permanente de los equipos facilitan muchísimo la toma de decisiones, la planificación y la logística. Eso no tiene precio”, explicó el productor.
En este marco,la idea de ingresar al casamiento en una cosechadora fue de Alexis. Lejos de sorprender a su pareja, la propuesta fue recibida con entusiasmo: “A ella le encantó”. La reacción de los invitados combinó emoción, asombro y complicidad: “La mayoría se la veía venir porque me conocen”.
Más allá de la anécdota, la escena resume una historia auténtica: la de alguien que decidió celebrar el amor sin dejar de ser fiel a sus raíces, a su trabajo y a una pasión que lo acompaña desde siempre. Porque para Alexis, el campo no es solo un trabajo. Es una forma de vida. Y, esta vez, también fue el camino hacia el altar.
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