Rusia reabrió la navegación comercial en el mar de Azov y se recuperó una importante vía de exportación de granos
La navegación estuvo interrmpida desde julio. Los permisos tienen vigencia hasta el 15 de noviembre y algunos embarques contarán con escolta naval. (NAP) Rusia volvió a habilitar la navegación de...
La navegación estuvo interrmpida desde julio. Los permisos tienen vigencia hasta el 15 de noviembre y algunos embarques contarán con escolta naval.
(NAP) Rusia volvió a habilitar la navegación de buques cargados con granos desde el mar de Azov, una ruta estratégica para las exportaciones agrícolas del país, que permanecía interrumpida desde el 10 de julio a raíz de los ataques con drones ucranianos contra embarcaciones en la zona.
Las autoridades rusas emitieron permisos para que los barcos puedan salir a través del estrecho de Kerch, que conecta el mar de Azov con el mar Negro. Las autorizaciones tienen vigencia hasta el 15 de noviembre y, en al menos dos casos, contemplan el acompañamiento de convoyes navales durante el tránsito.
La reapertura recupera parcialmente un corredor de importancia para el comercio internacional de granos. El mar de Azov baña regiones productoras rusas como Rostov y Krasnodar y constituye una vía de salida para una porción significativa de sus exportaciones de trigo. Antes de las restricciones, por ese paso circulaba hasta una cuarta parte de las exportaciones rusas del cereal.
Rusia es el principal exportador mundial de trigo, por lo que la disponibilidad de sus rutas marítimas tiene incidencia directa sobre la oferta global. La interrupción de la navegación había obligado a los operadores a buscar alternativas para trasladar la producción hacia los mercados externos, en un contexto de ataques sobre instalaciones portuarias y embarcaciones comerciales.
La importancia de la vía también se refleja en el movimiento de buques: antes de la guerra, entre 2019 y 2021, el estrecho de Kerch registraba un promedio de 51 embarcaciones diarias. En lo que va de 2026, ese tránsito se redujo a unas 11 por día, de acuerdo con datos citados por la Bolsa de Comercio de Rosario.
Una nueva salida por el Ártico
En paralelo a la recuperación parcial de la ruta del mar de Azov, Rusia comenzó a utilizar el puerto ártico de Múrmansk para exportar granos. Se trata de una alternativa logística que no se utilizaba para este tipo de embarques desde la Segunda Guerra Mundial.
El primer cargamento, de 3.400 toneladas, comenzó a ser cargado en el puerto. Además, datos de transporte marítimo indicaron que estaba previsto el envío de otras 28.000 toneladas de trigo con destino a Casablanca, Marruecos.
La utilización de Múrmansk amplía las alternativas de salida para la producción rusa, en momentos en que las restricciones y los riesgos de seguridad afectan la operatoria en el mar Negro y el mar de Azov. La ruta ártica también permite acceder a aguas internacionales a través de un corredor diferente de los pasos tradicionales del sur y el oeste del país.
Impacto
La reanudación de los embarques desde el mar de Azov y la habilitación de nuevas alternativas logísticas aumentan la expectativa de una recuperación de la oferta exportable rusa. Esa perspectiva presiona sobre las cotizaciones internacionales del trigo, porque reduce parte de la incertidumbre sobre la disponibilidad de cereal en el mercado mundial.
La reapertura, sin embargo, es parcial y tiene un plazo de vigencia definido. La continuidad de los embarques dependerá de las condiciones de seguridad y de la evolución del conflicto entre Rusia y Ucrania.
El movimiento confirma que, además de la producción y los stocks, la disponibilidad de corredores marítimos es un factor determinante para el comercio mundial de granos. En el caso ruso, recuperar la navegación en el mar de Azov significa volver a conectar regiones agrícolas centrales con los mercados compradores y reducir las limitaciones que condicionaron sus exportaciones durante los últimos meses. (Noticias AgroPecuarias)
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